Taxlandia: Blog Fiscal y
de Opinión Tributaria

Más de 6000 suscriptores
Más de 1500 seguidores en linkedin





notificación de los actos administrativos

El cartero siempre llama dos veces... y en agosto más: El eterno problema de las notificaciones.

Este agosto es totalmente atípico, no sólo por la intranquilidad que generan las noticias sobre los brotes de COVID-19, o por la incertidumbre por la forma en que va a desarrollarse el nuevo curso académico (en todas sus etapas), o por la incertidumbre económica que acecha a tantas empresas y familias, sino porque es el primer agosto que es hábil judicialmente lo que ha obligado a todos los abogados a no poder disfrutar de vacaciones este año. Aunque, decía, es atípico, lo que es típico y volverá a producirse como cada año serán los problemas con las notificaciones.

Desde que tengo uso de razón todos los operadores jurídicos se han quejado de los problemas con las notificaciones. Y en los meses de verano es recurrente el problema con las notificaciones  intentadas durante este periodo que acaban en el listado de edictos del BOE que nadie absolutamente lee.

Aprovecho la ocasión para desempolvar algunas sentencias con la esperanza de que cuando acabe el verano, el lector pueda aprovecharlas  ya que a buen seguro, tarde o temprano le será útil.

La notificación de los actos administrativos constituye además de un requisito imprescindible para la eficacia de los mismos -sin la notificación no pueden ser exigidos válidamente-, una garantía para los interesados pues se asegura el conocimiento de los mismos por sus destinatarios que podrán oponerse a los mismos. La falta de notificación o la notificación defectuosa del acto administrativo, no afecta a la validez del acto pero sí a su eficacia, que quedará demorada hasta que la notificación se produzca.

Como sabemos la normativa tributaria sigue el régimen general de notificaciones (actualmente capítulo II, del Título III de la Ley 39/2015, de 1 de octubre, de Procedimiento Administrativo Común), salvo las especialidades contenidas en los artículos 109 y ss. de la LGT.

Y no hay que olvidar lo que dispone el Reglamento de Correos sobre la práctica de notificaciones, en particular sobre la cumplimentación del aviso en caso de no encontrarse presente el destinatario tras el segundo intento[1].

La notificación es un requisito para que el acto pueda producir efectos. Y para que la notificación sea válida debe realizarse de acuerdo con las formalidades que exige la Ley.

Lo cierto es que, como regla general, la Administración tributaria si cumple ciertas formalidades, como la de intentarlo y dejar aviso en el buzón del interesado (hechos que acreditará con la mera declaración del agente notificador) podrá acudir a lo que se denomina la notificación edictal. Podrá publicarlo mediante edictos, normalmente en el Boletín Oficial del Estado que nadie lee (y menos las notificaciones por comparecencia)[2].

Para ello se publicará en el diario oficial un anuncio en el que se ofrecerá al interesado que puede pasar a recoger la notificación durante un plazo de quince días y transcurrido éste se considerará que la notificación se ha practicado.

Si bien, el cumplimiento de las formalidades permite a la Administración acudir a esa notificación ficta, la jurisprudencia del TS y la doctrina del TC han matizado esta afirmación considerando que la práctica de la notificación por edictos es totalmente excepcional y habrán de agotarse todas las posibilidades para que la notificación sea real y efectiva, antes de acudir a ella:

Las Sentencias del TS de 22 de noviembre de 2012 (rec. cas. 2125/2011), de 19 de enero de 2012 (rec. cas. núm. 4954/2009), de 22 de septiembre 2011 (rec. cas. núm. 2807/2008 ) y de 6 de octubre de 2011 (rec. cas. núm. 3007/2007) condensan la doctrina sobre las notificaciones y la excepcionalidad de las publicaciones por edictos, recogiendo la doctrina constitucional.

Aunque el régimen de notificaciones ha ido cambiando, ligeramente, tanto la actual regulación como la anterior, exige que el cartero llame dos veces.

Seguramente a los más cinéfilos les traiga a la memoria la película de Bob Rafelson de 1.981 o incluso el libro del mismo nombre, aunque a mis amigos y a mí nos recuerda la tórrida escena en la mesa de la cocina entre  ‎Jack Nicholson y una bellísima ‎Jessica Lange, ya que en nuestros años de adolescencia fue uno de los iconos por excelencia.

Pues bien, el cartero ha de intentar la notificación dos veces:

En día y hora distintos. 

La polémica sobre el sentido de hora distinto, 60 minutos de diferencia, o en franjas horarias distintas (mañana y tarde) parece haberse zanjado con la incorporación de las reglas establecidas en el artículo 42.2 de la Ley 39/2015

«2. Cuando la notificación se practique en el domicilio del interesado, de no hallarse presente éste en el momento de entregarse la notificación, podrá hacerse cargo de la misma cualquier persona mayor de catorce años que se encuentre en el domicilio y haga constar su identidad. Si nadie se hiciera cargo de la notificación, se hará constar esta circunstancia en el expediente, junto con el día y la hora en que se intentó la notificación, intento que se repetirá por una sola vez y en una hora distinta dentro de los tres días siguientes. En caso de que el primer intento de notificación se haya realizado antes de las quince horas, el segundo intento deberá realizarse después de las quince horas y viceversa, dejando en todo caso al menos un margen de diferencia de tres horas entre ambos intentos de notificación. Si el segundo intento también resultara infructuoso, se procederá en la forma prevista en el artículo 44.»

Aunque quedaría pendiente con esta redacción si el segundo intento podría hacerse en el mismo día o tendría que ser en días distintos, ya que la Ley solo exige que pueda realizarse dentro de los tres días, pudiendo realizarse un intento por la mañana y otro el mismo día por la tarde.

Entendemos que el cartero tendrá que llamar dos veces pero en días distintos. A estos efectos puede ser de utilidad, aunque referidas a redacciones anteriores, la resolución del TEAC de 11 de diciembre de 2012, 00/3739/2012 que resuelve un recurso de alzada para unificación de criterio de la Directora de la Agencia Tributaria, disponiendo que el segundo intento ha de producirse en un día distinto y en hora distinta, precisando que el segundo intento ha de estar dentro de los tres días siguientes al del primer intento. A la misma conclusión llegan las Sentencias del TS de 28 de octubre y 10 de noviembre de 2004, que parecen haber dado la clave para la redacción de la Ley ya que en esta última incluso se llega a decir por el TS que el segundo intento debe hacerse en “franja horaria distinta” como puede ser mañana, tarde, primeras horas de la mañana o de la tarde, lo que parecía excluir, por ejemplo, el que el segundo intento fuera a las 11 de la mañana si el primero fue a las 10 horas.

Del mismo modo, el TEAC, en resolución del recurso de alzada para unificación de criterio 3739/2012, y después de hacer referencia a las sentencias del TS de 28 de octubre y 10 de noviembre de 2004, declara que la expresión “dentro de los tres días siguientes” del artículo 59,2 in fine de la ley 30/92 implica que para que sea válida la notificación por comparecencia del artículo 112 de la ley 58/2003, General Tributaria, el segundo de los intentos de notificación personal, caso de ser necesario, debe efectuarse en un día distinto de aquel en el que se ha llevado a cabo el primer intento de notificación, no siendo admisible que los dos intentos tengan lugar el mismo día.

Debe dejar un aviso.

Lo exige el Reglamento de Correos y además el artículo 114.1 del RD 1065/2007, de aplicación de los tributos.

En cualquier caso es necesario que quede constancia de que se ha dejado un aviso al menos en el segundo intento. Pese a que el artículo 114.1 del RD 1065/2007 diga que “…se procederá cuando ello sea posible a dejar al destinatario aviso de llegada en el correspondiente casillero domiciliario…”, el TEAC en resolución de 23 de octubre de 2003 entiende acertadamente que el aviso es imprescindible, que la entrega del aviso de llegada, al que se refiere el apartado 3 del artículo 42 del Reglamento de Correos, es un “requisito inherente al derecho de tutela efectiva del administrado”.

Si lo hace en vacaciones, más le valdría al cartero volver a llamar por tercera vez.

Decíamos que es un típico problema el de las realizadas durante el mes de agosto.

Porque a pesar de que no hayamos podido viajar por vacaciones, lo normal es huir de los rigores del verano y acudir a una segunda residencia, ir al pueblo, etc. Y por tanto, lo normal es que una notificación realizada durante las vacaciones no sea susceptible de encontrar a los destinatarios.

La sentencia del Tribunal Supremo de 13 de mayo de 2015, recurso 3529/2014, consideró adecuada la interpretación que realizó el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña en sentencia de 29 de mayo de 2014, recurso 638/2011, y entendió que unos intentos de notificación realizados los días 6 y 7 de agosto no era suficientes para acudir a la notificación edictal.

El TS recuerda que en sede de notificaciones hay una enorme casuística y que los datos obrantes en el expediente pueden llevar a la convicción de que el interesado recibió la notificación y por el mismo motivo puede llevar a la convicción de que no la recibió.

En este caso, el TSJ de Cataluña llegó a la convicción de que el interesado no pudo tener conocimiento del acto administrativo y el segundo intento no fue más que el cumplimento de una mera formalidad, lo que no permitía a la Administración acudir a la notificación edictal:

“En el presente caso y dado que las notificaciones del acuerdo de imposición de sanción tuvieron lugar los días 6 y 7 de agosto de 2009, entendemos que falta la creencia racional de poder localizarle en tales fechas de "vacaciones estivales" siendo que el domicilio del recurrente resultaba conocido por lo que la Sala entiende que el segundo intento de notificación durante el mes de agosto cuando el primer intento resultó infructuosos por encontrarse ausente es cumplir una mera formalidad que le ha privado al administrado de su constitucional derecho de defensa.”

Y, como indica la misma sentencia, también sería posible entender notificado el acto, cuando la persona notificada (el conserje) entregó al interesado tras concluir sus vacaciones el acto administrativo, fecha en la que tuvo real y efectivo conocimiento:

“CUARTO: En nuestra sentencia 317/2005, de 31 de marzo, anulamos la declaración de extemporaneidad de una reclamación económico-administrativa interpuesta contra liquidación notificada el 5 de agosto de 1999 al conserje de una finca, constando que éste la entregó al destinatario a finales de tal mes, una vez concluidas las vacaciones estivales y que aquella reclamación se interpuso dentro del plazo legal computado desde tal entrega. Entendimos en tal sentencia que, en tales circunstancias, no cabía privar al allí recurrente del derecho a la tutela judicial efectiva, con la consiguiente indefensión (art. 24.1 de la misma Constitución), en cuanto la reclamación económico-administrativa es un presupuesto procesal previo para la revisión jurisdiccional”.

De esta forma, vemos que los rigores legales han de ser suavizados a la vista de la jurisprudencia y doctrina del TC, como consecuencia del principio de Tutela Judicial Efectiva. 

Francisco R. Serantes Peña

Abogado Tributarista

#𝔗𝔞𝔵𝔩𝔞𝔫𝔡𝔦𝔞


[1] Arts. 41 y ss. del Real Decreto 1829/1999, de 3 de diciembre, por el que se aprueba el Reglamento por el que se regula la prestación de los servicios postales, en desarrollo de lo establecido en la Ley 24/1998, de 13 de julio, del Servicio Postal Universal y de Liberalización de los Servicios Postales.

[2] En este punto, conviene recordar que es posible darse de alta en las alertas que el “BOE a la carta” ofrece, si bien es necesaria firma digital o bien algún tipo de identificación inequívoca como el sistema PIN o clave. Consulte en los siguientes enlaces: https://www.boe.es/buscar/notificaciones.php o bien https://www.boe.es/mi_boe/. Si bien, el propio BOE advierte que:  “Las alertas del suplemento de notificaciones tiene carácter meramente orientativo, por lo que el funcionamiento de este servicio o la suscripción al mismo, en ningún caso condicionan la validez y eficacia de la notificación practicada mediante la publicación en el BOE del correspondiente anuncio. Asimismo, debe tenerse en cuenta que el envío de las alertas está supeditado a la correcta consignación del número del NIF por la entidad remisora del anuncio y que en determinados ámbitos, las Administraciones competentes no incluyen este dato en el texto del anuncio de notificación a publicar. Existen otras opciones sin DNI electrónico que le permiten suscribir alertas a otros apartados o productos que el BOE ofrece en su página Web, independientemente de las notificaciones”.

  1. Comentarios (2)

  2. Agregar el tuyo
This comment was minimized by the moderator on the site

Un escueto pero muy atinado artículo. Gracias.

SHERMAN
This comment was minimized by the moderator on the site

Muchas gracias, Sherman.
Os agradecemos los comentarios.

Francisco R. Serantes Peña
No hay comentarios escritos aquí

Deja tus comentarios

  1. Publicar comentario como invitado.
0 Caracteres
Archivos adjuntos (0 / 3)
Compartir su ubicación

Subscríbase al boletín de Taxlandia, blog de opinión fiscal y tributaria

El usuario entiende que ha dado su consentimiento después de que se le haya facilitado ''información clara y completa'', que el mismo es ''libre, inequívoco y afirmativo'', y que ha leído la Política de privacidad

Taxlandia solo usa cookies técnicas, de sesión, y las google analitics configuradas de modo poco intrusivo. Puedes pulsar aceptar sin miedo alguno. En el caso de que no aceptes la web mantendrá todas sus funcionalidades salvo el uso del plugin de compartir en redes sociales.