
Bye Bye a la tributación conjunta en el IRPF
- Consejos por justa ley
- Tiene el Rey, pero Dios no:
- Y así el amor se llamó
- Siempre Dios y nunca Rey;
- Dando á entender, en bosquejos
- Y sombras, que ha de tener
- Amor, como Dios, poder,
- Y no, como rey, consejos”.
“Gustos y disgustos no son más que imaginación”
(Esc.º 3.ª, J.ª.2.ª). 1647. Calderón de la Barca.
Cuando se trata de mantener y aumentar el número de sillones, poltronas y chiringuitos varios, amén de “compensar” económica y financieramente futuros pseudoconciertos catalanes, la tarea de allegar dineros públicos al Caudal Común ha de irremediablemente partir de la eliminación de los beneficios fiscales consolidados y necesarios. De manera cierta, lo primero “siempre” es subir los impuestos indirectamente para dar la estocada final con la subida directa.
Y efectivamente así ha sido: esta semana le ha tocado al régimen de tributación conjunta en el IRPF, tal y como ha filtrado el Gobierno a la prensa. Hagamos un poco de memoria histórica.
Es sabido que el Gobierno accedió en su día a los fondos europeos de recuperación bajo la premisa no de una drástica reducción del gasto público superfluo, no, sino con el compromiso de subir directa e indirectamente los impuestos a los ciudadanos.
Lógicamente, en orden a amortiguar el supuestamente previsible desgaste político y coste electoral doméstico que dicha subida injustificada iba a conllevar, se elaboró, en diferido, un argumentario (técnico-intelectual) justificativo de la necesaria reforma global a los efectos de su publicidad institucional.
Es el caso, como ha recordado el Gobierno esta pasada semana, de la tributación conjunta en IRPF, beneficio fiscal valorado en unos 2.400 millones de euros al año que afecta a más de cuatro millones de contribuyentes y unas dos millones de familias, según datos de la propia Administración (una media anual de algo más de 3 millones de declaraciones conjuntas).
La coartada-representación ha tenido, cronológicamente, tres actos claros:
- Como avanzadilla, mediante el Estudio “Spending Reviews” publicado en Julio de 2020 por la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal, en el que, a pesar de validar el objetivo que se buscaba con el establecimiento del régimen de tributación conjunta y que dicha aspiración resultaba perfectamente colmada, sin embargo, se recomendaba su derogación por suponer una traba a la igualdad de género. Efectivamente, en la página 28 de dicho escrito se decía textualmente lo siguiente: “…genera un desincentivo a la participación laboral del 2º perceptor de renta (mayoritariamente mujeres) acentuando los problemas de brecha de género en la economía española”, por lo que se proponía por una lado “acelerar su paulatina desaparición mediante el establecimiento de un régimen transitorio para no perjudicar a las familias con menor capacidad de adaptar sus decisiones de participación a la nueva situación” conjuntamente con buscar “compensar el efecto negativo que continuará teniendo con nuevos incentivos a la participación laboral de las mujeres que disminuya la brecha de género”.
- Seguidamente, el propio plan económico enviado por La Moncloa a Bruselas en abril de 2021 para recepcionar los NGEu (conocido con el bucólico nombre de “Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia”), en su Anexo IV (página 341) replicaba literalmente la justificación de brecha de género que había vertido la AIReF unos meses antes. Algo que, por cierto, fue negado cristianamente hasta en tres ocasiones por la entonces Vicepresidenta económica del Gobierno, Sra. Calviño, atribuyéndolo a “una errata” (calviñadas veredes).
- Finalmente, el Informe de la Comisión de Expertos tributarios designada ad hoc por el Gobierno (para justificar el sablazo), despachado hace un par de años, completaba el argumentario de la eliminación del precitado beneficio fiscal en la inteligencia de que era un mecanismo con finalidades “extrañas a un impuesto individual[i], como pretende serlo el IRPF” y valorando estudiar su posible sustitución por un “mínimo” (pág. 135).
Por tanto, y contando con esta legitimación científica, a la Tributación Conjunta ya solamente le queda la estocada que le atestará el Gobierno (vía Decreto-Ley o vía Presupuestos, como no podía ser de otra manera, visto cómo se las gasta el Gobierno en materia fiscal). Un triste final para una modalidad de tributación que ha tenido sus días de rosas pero también de pistolas (Welcome to the Jungle,we´ve got fun and games).
¡Qué tiempos aquéllos en los que se diseñó para gravar indiscriminadamente a las “familias conyugales” !, como única y obligatoria modalidad de tributación (vía Ley nº 44/1978); agravio que tuvo que deshacer el Tribunal Constitucional en sentencias nnº 209/1988 y 45/1989.
Cómo olvidar que la Ley nº 18/1991 si bien en un ejercicio de resignación abrazó la modalidad conjunta como voluntaria no menos cierto es que estableció una tarifa diferenciada para cada modalidad la cual…
Incluso en la actualidad, y como corolario lógico del diseño de la modalidad, optar por la tributación conjunta conlleva la solidaridad de todos los miembros al pago del tributo (arts. 86.4 LIRPF, 35.7 y 58 LGT); un ensanchamiento en toda regla de los obligados tributarios principales para amarrar bien los dineros públicos estableciendo un régimen de responsabilidad patrimonial muy “duro”.
Lo cierto es que, salvo algún que otro aspecto conflictivo[ii], los cuatro mecanismos correctores para atenuar la progresividad de la acumulación de rentas funcionan francamente bien, siendo el de la reducción específica en base imponible (3.400 € o 2.150 €, según el tipo de unidad familiar[iii] biparental o monoparental) un auténtico bálsamo para el bolsillo de las familias afectadas.
Ahora bien, ¿ la brecha de género laboral viene motivada por la existencia de un beneficio fiscal anudado a una declaración tributaria conjunta ?; ¿ en serio se está señalando a la precitada reducción como LA causa de la no incorporación de la mujer al mercado de trabajo ?.
Digámoslo de otro modo: ¿ de verdad se piensa que la derogación del beneficio va a fomentar la contratación femenina ?. Es cuanto menos sonrojante que en el análisis de la situación se hayan obviado otros evidentes condicionamientos sociales, personales, laborales e incluso generacionales, que son los que en verdad pueden llegar a condicionar la situación.
Por otro lado, ¿ qué otros beneficios fiscales se les proponen a las familias para compensar el sablazo que les va a suponer, con el agravante que son precisamente los miembros de las familias afectadas los que también mayor grado de desempleo sufren ?.
¿ Qué cobertura se le deparará a los mandatos constitucionales del 39.1 y 31.1 de nuestra Carta Magna, así como a lo dispuesto en la L.O. 3/2007, 22 Marzo ?.
La derogación del beneficio ha de ser compensada o bien con algún modelo de splitting efectivo o bien vía actualización automática del mínimo familiar, como “mínimo”. Pero ya hemos visto que de este tipo de propuestas nada de nada.
En definitiva, faltan muchas explicaciones, se echan en falta soluciones mitigadoras del impacto fiscal y el “words blow away” gubernamental no es más que una simple cortina de humo encubridora de una mayor tributación sobre las rentas precisamente más exiguas.
Si lo que se quiere es sacar dinero debajo de las piedras para contentar a Europa y para que el Presidente del Gobierno pague un precio cierto por su silla (incluso a costa de personas y situaciones más vulnerables) que se diga abiertamente, pero no caigamos en la falacia de la brecha de género que produce el beneficio fiscal de la tributación conjunta, porque no es más que eso, una falacia absoluta (aunque sobre un papel quede divina) que no casa con la realidad.
Como dice el refranero: “dos andares tiene el dinero: llega a mí despacio, y a Hacienda se va ligero”.
PD: un abrazo enorme a todo el pueblo valenciano por los terribles sucesos acaecidos con la Dana. Y, particularmente, un beso muy fuerte a los valencianos del blog Taxlandia: Laura Campanón, Carlos Romero y Fran Serantes.
Pablo González Vázquez
Abogado Tributarista
[i] Igual de extraño es la individualización fiscal de rendimientos civilmente gananciales en el contribuyente que los genera, en vez de dividirlos por dos, y ahí sin embargo el Comité no sólo no ve problema alguno sino que ni siquiera se plantea que pueda haberlo.
[ii] No parece razonable la “oportunidad” que se le brinda legalmente al contribuyente que no presentó la declaración de renta de optar por la modalidad que considere oportuna con ocasión de un procedimiento de comprobación, en contraposición con el que sí presenta la declaración y se equivoca “optando” por la modalidad que más le perjudica económicamente, al que se le deniega por ley esa posibilidad.
[iii] Es curioso que se hable de brecha de género cuando la tributación conjunta engloba también a las unidades familiares monoparentales, es decir, aquellas integradas también por la madre (soltera, viuda, separada legalmente o divorciada) y todos los hijos menores o mayores incapacitados que convivan con ella.
gracias por su comentario y lectura. De momento yo, al igual que usted, gozo de libertad de expresión del pensamiento propio. Pensamiento justificado con argumentos y datos y centrado al objeto de la temática del artículo.
Gracias y que tenga un buen día.
P
dicho con todo el respeto del mundo que me merece cualquiera de los que escriben en Taxlandia, que me parece una revista estupenda y muy interesante, pero empezar un artículo con la frase facilona de "“compensar ” económica y financieramente futuros pseudoconcierto s catalanes", cuando debe saber, puesto que es un estudioso tributario, que desde Catalunya se tributa más que en ninguna comunidad autónoma, ello considero que desmerece su artículo. A pesar de la sobreimposición, con esto consiguen poner en contra de los catalanes a toda la población. De manera que se piense que ninguna decisión es buena cuando se trata de compensar mínimament e a esta comunidad autónoma.
Así que ruego se olvide de esta fórmula, yo diría que innecesaria, que tiene la única finalidad que atraer la atención hacia su artículo y no el contenido del mismo. Más cuando sabe que poco de lo que promete el gobierno central para c¡Catalunya se lleva a la práctica.
Gracias
Sin establecer alguna medida compensadora para las madres divorciadas con hijos.
Todo muy social e igualitario (ironía on).
Gracias por su comentario.
P
Gracias por tus comentarios, Viñas.
P
Un cordial saludo.
Entiendo tus argumentaciones pero como dice la señora esa debería avanzarse a la igualdad quitando lo de la tributacion conjunta
Dicho lo cual, me vuelvo a remitir al texto de mi artículo y a la contestación a la Dra. Ruiz.
Saludos.
P
(11.793 declaraciones se presentaron en modalidad conjunta en 2022 en Galicia por varones mayores de 70 años como declarante principal con base de entre 21 y 30 -miles- de euros frente a 689 declaraciones presentadas por mujeres de más de 70 años como declarante principal en la misma región con la misma base) .
Tomo datos de 2022 de declaraciones de IRPF. Los datos brutos son públicos aunque yo los estoy tratando estadísticamen te. Espero no equivocarme en ningún cálculo. Sea como fuere.
Voy a dar los datos agrupados por sexos porque francamente entrar en consideraciones del tipo por qué las mujeres se emparejan con varones con mayores niveles retributivos y deciden dedicar más tiempo a la crianza de los hijos o meterse con ancianas que tienen pensiones no contributivas me parece de pésimo gusto en una página como ésta (11.793 declaraciones se presentaron en modalidad conjunta en 2022 en Galicia por varones mayores de 70 años como declarante principal con base de entre 21 y 30 de euros frente a 689 declaraciones presentadas por mujeres de más de 70 años como declarante principal en la misma región con la misma base) .
Galicia 2022
Tramo 21 a 30 k de base: 16,17% de declaraciones en modalidad conjunta.
Tramo 60 a 150 k de base: 14,79% de declaraciones en modalidad conjunta.
Andalucía 2022
Tramo 21 a 30 K de base: 23,05% de declaraciones presentadas en modalidad conjunta.
Tramo de 60 a 150 k de base: 19,36% de declaraciones en modalidad conjunta.
Un saludo.
P.S. Tengo dudas de si las datos se refieren a base imponible o liquidable -tendría que mirarlo porque estoy trabajando con un archivo preparado en mi ordenador para analizar series- pero creo que la tendencia se ve suficiente bien -sobre todo con el apunte que hice anteriormente a los tramos de edad.
yo también leí hace tiempo estudios en los que se dice que determinadas ayudas y/o prestaciones desincentivan el trabajo y habrían de ser eliminadas. Pues no estoy de acuerdo en absoluto con esa tesis.
Por otro lado, lo que yo digo en el artículo es que la razón es multicausal, y que esos otros condicionantes han de ser abordados sin dejar reacer todo el "peso" en un beneficio fiscal concreto. Beneficio que, a mayores, es muy útil para madres divorciadas con hijos a cargo (que no sé qué dirán las estadísticas y estudios científicos pero seguro que son unas cuantas). Mujeres a las que NO se les propone otra opción mitigadora (según los tres informes que cito en mi artículo).
No podemos cerrar los ojos a la necesidad de igualdad presente y futura y, precisamente por ello, hay que abordar estos temas seriamente.
Un cordial saludo.
P
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